Tener encías retraídas no significa automáticamente que no puedas llevar ortodoncia. Muchos adultos pueden realizar un tratamiento ortodóncico aunque presenten alguna recesión gingival, pero necesitamos estudiar muy bien la situación antes de empezar a mover los dientes.
La pregunta importante no es únicamente cuánto se ha retraído la encía. Necesitamos saber por qué ha ocurrido, cómo está el hueso que sujeta ese diente, si existe inflamación o periodontitis y hacia dónde queremos moverlo.
En algunos casos podremos comenzar la ortodoncia con un seguimiento específico de las encías. En otros será mejor estabilizar primero el problema periodontal o coordinar ambos tratamientos.
Tener la encía retraída no es lo mismo que tener periodontitis
Es una diferencia importante porque condiciona completamente cómo planteamos el tratamiento.
La retracción gingival aparece cuando el margen de la encía se desplaza y deja una parte de la raíz más expuesta. El diente puede parecer más largo y puede aparecer sensibilidad.
Esto puede estar relacionado con diferentes factores, como una encía fina, una posición dental desfavorable, determinadas fuerzas, un cepillado traumático o problemas periodontales.
La periodontitis, en cambio, afecta a los tejidos que sostienen los dientes y puede provocar pérdida de hueso.
Por eso podemos encontrar una encía retraída alrededor de un diente que mantiene un buen soporte, mientras que en otra persona la retracción forma parte de un problema periodontal más amplio.
Si lo que quieres es entender por qué se ha perdido encía y qué opciones existen para recuperar o proteger esa zona, lo desarrollamos específicamente en tratamientos para recuperar encías retraídas y cubrir raíces expuestas.
Si tienes dudas o quieres solicitar una valoración de tus encías o implantes, contacta con nuestros especialistas y nos pondremos en contacto contigo.
Qué valoramos antes de empezar una ortodoncia si la encía está retraída
Antes de elegir alineadores, brackets o cualquier otro sistema, necesitamos conocer el punto de partida.
La causa de la retracción
No todas las recesiones aparecen por el mismo motivo.
Nos interesa saber si está relacionada con la posición del diente, con el grosor de la encía, con el cepillado, con inflamación periodontal, con una sobrecarga o con varios factores al mismo tiempo.
Si no entendemos la causa, podemos corregir la posición dental sin solucionar el problema que está afectando a la encía.
La cantidad de hueso que rodea al diente
Los dientes se mueven dentro de los tejidos que les dan soporte.
Por eso necesitamos conocer la relación entre la raíz y el hueso que la rodea antes de planificar determinados movimientos.
No queremos simplemente conseguir que los dientes se vean rectos. Queremos moverlos dentro de unos límites compatibles con su salud periodontal.
Si existe inflamación
Una encía que sangra con frecuencia, está inflamada o presenta enfermedad periodontal activa necesita atención antes de empezar un tratamiento ortodóncico.
Mover dientes sobre unos tejidos que no están controlados no es el punto de partida que buscamos.
La posición actual del diente
Un diente situado hacia fuera de la arcada puede tener una relación diferente con el hueso y la encía que otro correctamente situado.
En algunos casos, precisamente la posición dental puede formar parte de los factores que estamos valorando.
Qué movimientos necesitamos hacer
No todos los tratamientos de ortodoncia mueven los dientes en la misma dirección.
Mover un diente hacia dentro, hacia fuera, inclinarlo, rotarlo o desplazar su raíz son movimientos diferentes.
Por eso no podemos responder si una ortodoncia es adecuada mirando únicamente cuánto se ve la raíz.
En nuestra valoración de ortodoncia en Albacete estudiamos la posición de los dientes, la mordida y los tejidos que los sostienen antes de decidir cómo realizar esos movimientos.
Si tienes encías retraídas y estás pensando en corregir tu sonrisa, podemos estudiar ambos aspectos antes de iniciar el tratamiento.
¿Puede la ortodoncia empeorar una retracción de encías?
Puede existir riesgo de que una retracción avance en determinadas situaciones, pero no significa que la ortodoncia provoque necesariamente que la encía se retraiga.
Depende del punto de partida y, especialmente, de los movimientos que realicemos.
Si un diente tiene poco soporte por la zona hacia la que queremos desplazarlo, una planificación inadecuada puede comprometer más los tejidos.
Por eso, cuando ya existe retracción, tenemos que ser especialmente cuidadosos con:
- La dirección del movimiento.
- La cantidad de movimiento que necesitamos.
- La posición de la raíz respecto al hueso.
- El grosor y estado de la encía.
- La higiene durante el tratamiento.
- La presencia de inflamación.
- El seguimiento periodontal.
La ortodoncia no consiste simplemente en aplicar un aparato y esperar a que los dientes se alineen. La planificación de cada movimiento es especialmente importante cuando los tejidos que rodean al diente necesitan más control.
¿Y si además de encías retraídas tengo periodontitis?
La periodontitis cambia el planteamiento.
Si existe enfermedad periodontal activa, nuestra prioridad es controlarla antes de iniciar movimientos ortodóncicos.
Eso no significa que una persona que ha tenido periodontitis no pueda llevar ortodoncia.
Una vez estabilizada la enfermedad, y siempre que los dientes tengan un soporte adecuado para los movimientos previstos, podemos valorar el tratamiento ortodóncico con un seguimiento periodontal más estrecho.
Durante ese proceso nos interesa especialmente mantener:
- Una buena higiene diaria.
- La inflamación bajo control.
- Las revisiones periodontales que necesite el paciente.
- El seguimiento del soporte de los dientes.
- La coordinación entre ortodoncia y periodoncia.
Puedes saber más sobre los problemas que podemos solucionar con nuestros tipos de tratamientos periodontales en nuestra página de periodoncia en Albacete.
¿Puede la ortodoncia ayudar si la posición del diente influye en la retracción?
En algunos casos, sí puede formar parte del tratamiento.
Si un diente está en una posición desfavorable respecto al hueso que lo rodea, podemos estudiar si modificar esa posición ayuda a conseguir una situación más adecuada para los tejidos.
Pero hay que entender bien qué puede y qué no puede hacer la ortodoncia.
Mover el diente no hace que una encía perdida vuelva a crecer automáticamente.
Si existe una raíz expuesta o falta tejido gingival, puede seguir siendo necesario valorar un tratamiento periodontal específico.
Lo que sí podemos hacer en determinados casos es planificar la posición dental teniendo en cuenta la salud de la encía y coordinar el tratamiento para que ortodoncia y periodoncia no trabajen por separado.
Mucositis periimplantaria y periimplantitis: ¿qué diferencia hay?
Los nombres pueden parecer complicados, pero la diferencia esencial es sencilla.
| Situación inicial | Qué solemos valorar |
|---|---|
| Retracción pequeña y estable, sin enfermedad activa | Puede ser posible planificar directamente la ortodoncia con seguimiento |
| Gingivitis o inflamación | Controlar primero la inflamación |
| Periodontitis activa | Tratar y estabilizar antes de mover los dientes |
| Periodontitis ya controlada | Valorar ortodoncia según el soporte existente y mantener controles |
| Encía muy fina o una recesión con riesgo de progresar | Estudiar conjuntamente la planificación ortodóncica y periodontal |
| Raíz ya muy expuesta | Valorar si necesita tratamiento gingival y en qué momento realizarlo |
| Malposición dental que puede influir en la zona | Estudiar si modificar la posición forma parte del plan |
Incluso cuando necesitamos realizar un injerto de encía, el momento del injerto puede variar.
En algunos casos puede convenir hacerlo antes de la ortodoncia. En otros podemos preferir mover primero el diente y reevaluar la encía después.
La decisión depende de la anatomía y de los movimientos que tengamos previstos.
Pide cita para una valoración de tus encías y tu mordida.
¿Son mejores los alineadores o los brackets si tengo las encías retraídas?
No elegiríamos el sistema únicamente porque exista retracción.
Tanto los alineadores como los brackets pueden utilizarse en pacientes adultos con encías que necesitan un control especial, siempre que sean adecuados para los movimientos que queremos realizar.
Ortodoncia invisible
La ortodoncia invisible, al ser removible, permite retirar los alineadores para cepillarse y realizar la limpieza interdental.
Eso puede facilitar la higiene en algunos pacientes, algo especialmente interesante cuando queremos mantener un control cuidadoso de las encías.
Sin embargo, que sea removible no convierte automáticamente a la ortodoncia invisible en la opción más adecuada para cualquier caso periodontal.
Brackets
La ortodoncia con brackets es un sistema fijo y requieren una higiene especialmente cuidadosa alrededor de cada diente.
También nos proporcionan diferentes posibilidades de control del movimiento según el tratamiento que hayamos planificado.
Por eso, cuando las encías están retraídas, la elección entre brackets y alineadores sigue dependiendo del diagnóstico completo, no de una regla como “si tienes problemas de encías tienes que utilizar alineadores”.
El aparato es una herramienta. Lo fundamental es qué movimientos necesitamos realizar y cómo vamos a proteger los tejidos durante el proceso.
¿Quieres saber cuál es el estado de tus encías y cuál es la mejor opción para tu caso?
Pide cita en nuestra clínica en Albacete.
La higiene cobra todavía más importancia durante el tratamiento
Si partimos de una encía retraída, queremos evitar que durante la ortodoncia se añada inflamación por acumulación de placa.
Con alineadores necesitamos mantener limpios tanto los dientes como las férulas antes de volver a colocarlas.
Con brackets debemos prestar especial atención a las zonas alrededor del aparato y a los espacios entre los dientes.
En ambos casos, una técnica de cepillado demasiado agresiva tampoco es la solución. Queremos eliminar correctamente la placa sin traumatizar continuamente el margen gingival.
Durante las revisiones podemos ir comprobando no solo cómo se mueven los dientes, sino también cómo están respondiendo las encías.
Preguntas frecuentes sobre ortodoncia y encías retraídas
¿Tengo que recuperar toda la encía antes de ponerme ortodoncia?
No necesariamente. Depende de la causa de la retracción, de su estabilidad y de los movimientos que queramos realizar. En algunos casos no necesitamos tratar quirúrgicamente la encía antes de comenzar; en otros sí puede ser conveniente hacerlo.
¿La encía vuelve a subir cuando se alinean los dientes?
No debemos contar con que la encía perdida se regenere simplemente porque el diente cambie de posición. La ortodoncia puede mejorar la relación del diente con sus tejidos en algunos casos, pero una raíz expuesta puede necesitar un tratamiento periodontal específico.
¿Puede aparecer un problema años después de colocar el implante?
Depende de cuánto soporte exista, de si el problema periodontal está estable y de qué movimientos necesitemos hacer. Tener menos soporte no descarta automáticamente la ortodoncia, pero hace que la planificación y el seguimiento sean especialmente importantes.
¿Una encía retraída siempre sigue empeorando?
No. Hay retracciones que permanecen estables durante años y otras que progresan. Por eso nos interesa valorar su causa y comprobar si existen factores que puedan seguir favoreciendo su avance.
¿Puedo llevar ortodoncia después de un injerto de encía?
Sí puede ser posible. Necesitamos esperar a que los tejidos estén correctamente cicatrizados y coordinar los movimientos con el tratamiento periodontal realizado. El momento adecuado depende de cada caso.
¿Tener los dientes largos significa que tengo periodontitis?
No necesariamente. Los dientes pueden parecer más largos cuando la encía se retrae por diferentes causas. Para saber si existe periodontitis tenemos que valorar también el estado del hueso y del resto de tejidos de soporte.
Planificar la ortodoncia teniendo en cuenta también tus encías
Tener encías retraídas no significa que tengas que renunciar a corregir la posición de tus dientes. Sí significa que debemos mirar algo más que la alineación antes de empezar.
En Raga Albacete valoramos la posición dental, la mordida y el estado de las encías para decidir si podemos iniciar la ortodoncia, si necesitamos controlar primero un problema periodontal o si conviene coordinar ambos tratamientos.
Si tienes retracción de encías y estás pensando en llevar ortodoncia, podemos estudiar qué movimientos son adecuados para tu situación y planificar el tratamiento desde el principio teniendo en cuenta los tejidos que sostienen tus dientes.
¡Llámanos o contacta a través del formulario!
